"PRIMERO LA PATRIA"

"PRIMERO LA PATRIA"

Lic. Raúl E. Valobra

A los Compañeros y Compañeras que ostentan o pretenden ostentar un cargo en nombre de nuestro partido, como Peronista también yo les pido que dejen de lado las miserias humanas, las absurdas mezquindades y aspiraciones personales, porque hoy más que nunca como dijo el General: "Primero la Patria".

Por esto mismo, no es hora de convertir la política en un instrumento al servicio del individualismo, luchemos para que vuelva a ser una herramienta de construcción colectiva superadora que nos sintetice en su dinámica, sin que nadie se crea por encima de nadie, creyendo que encarna una condición mesiánica insoslayable, que nuestros dirigentes y políticos vuelvan a estar a la altura de la ciudadanía.

Los liderazgos son buenos y necesarios, pero aceptemos que no existen líderes que resistan el paso del tiempo, sobre todo en esta era donde prima la fugacidad del instante; donde la velocidad de las comunicaciones envejece todo lo que encuentra a su paso, a lo que debemos sumar el abismo generacional, que divide a millones de personas dentro del mismo territorio, sin contar las diferencias sociales y culturales; o los hábitos y consumos.

Arrogarse el poder de representación de “TODOS”, es una demostración de  soberbia -además de una supina ignorancia-, cuando asistimos a la confluencia de infinidad de tribus urbanas en la sociedad, intangibles entre sí, donde aquellos fenómenos intergeneracionales masivos, populares y trascendentes dejaron de ser con la partida del Indio Solari, todo lo demás se construye delicadamente bajo la premisa de privilegiar el equilibrio, tratando de ser abarcativos y plural.

Por eso, Compañeros y Compañeras: en estos momentos, de profunda desigualdad e injusticia social, tengan grandeza en sus decisiones para pensar en los que más necesitan, de intentarlo todo en pos de la construcción colectiva verdadera, que nos lleve a la elección de los mejores cuadros, respetando y valorando las virtudes más importantes en cada uno de quienes poseen aspiraciones genuinas de liderar, sin caer en la banalidad de la egolatría o en la envidia artera; ni convertirse en detractores de nuestros candidatos.

Juguemos este partido con la camiseta puesta, la Patria lo demanda, dejando de lado los errores y desencuentros, que ya bastantes daños nos causaron, volviendo a la comunión y la concordia interna, con disensos y discusiones que se establezcan desde los argumentos de cada posición, evitando caer en las descalificaciones personales y los insultos de carácter agraviantes que exhiben lo peor de quienes las profieren y recurren a esta estrategia infame con la pretensión de posicionarse.

Dejen de lado los maquillajes, las posturas especulativas porque no representan fidedignamente lo que el Peronismo predica, sostiene y defiende, dejen de usar de plataforma de lanzamiento la estructura partidaria; y quienes se sepan capaces de defender nuestros principios no compartan espacios con traidores, denuncien, tengan el coraje de reconstruir el Peronismo que el pueblo necesita y no sean más parte de un sello vacío utilizado solamente con fines electoralistas.