No mancillen la dignidad de la profesión en defensa corporativa de los inmorales

No mancillen la dignidad de la profesión en defensa corporativa de los inmorales

Por Raúl E. Valobra

Resulta difícil de digerir la solicitada firmada de un grupo de periodistas en defensa de la “Libertad de Prensa”, a favor de la inmoralidad de Luis Majul por su inocultable connivencia con el espionaje ilegal y estructural que encarnaba el macrismo como sistema de gobierno.

En una repugnante actitud corporativista una facción de nuestra bastardeada profesión sale a dar la cara para defender a delincuentes que fueron parte de una asociación ilícita para lucrar y extorsionar con información que obtenían de la manera ilegal para el usufructo personal.

Cómo se puede participar de semejante canallada sin avergonzarse ante la opinión pública, desde qué posición se ejerce una defensa de quienes, en nombre de las libertades, pretenden obtener impunidad para seguir con sus fechorías y sostener el romance prostibulario con el poder.

Es necesario decirlo, dejarlo en claro, denunciarlo, GRITARLO: defender periodistas como Majul no es defender la “Libertad de Prensa”, solo es proteger el accionar mafioso de aquellos personajes nefastos que, abusando de la confianza de la gente, sacaron provecho económico.

“Libertad de Prensa” es trabajar, investigar, opinar, siempre con absoluta independencia intelectual sin sufrir presiones de ningún tipo y esta no puede estar jamás asociada a hechos que están fuera de la Ley, porque nadie puede excederse de los límites de la Legalidad.

Entonces, seamos claros y precisos, enérgicos y contundentes, que no queden dudas donde se alberguen ambigüedades, estos firmantes callaron durante 4 años ante el ataque a la prensa, la destrucción de fuentes de trabajo y la persecución ideológica que aplicó el macrismo.

Fueron cómplices y partícipes de un gobierno que nos sumió en la mayor tragedia económica, que sin ellos, no hubiese llegado ni se hubiese podido sostener para desarrollar todo el despliegue de maldad con el que vaciaron, malversaron, fugaron y nos endeudaron 100 años.

LA LIBERTAD DE PRENSA DEBE ESTAR SUJETA A LOS MISMOS VALORES QUE EXPRESA LA SOCIEDAD PARA CONVIVIR Y DEBE OBEDECER A LOS PATRONES DE HONRADEZ, DIGNIDAD Y RESPETO QUE TODOS EXIGIMOS Y MERECEMOS.